Claves sobre el alcoholismo en adolescentes

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No es nada extraño ver a grupos de chavales haciendo botellón en cualquier ciudad española. De hecho, muchos de aquellos que tendrán problemas de alcoholismo y adicciones en un futuro, se inician con la bebida con solo 13 años. El alcohol es una droga, pese a que su venta es legal y su consumo está normalizado a partir de los 18 años, y es la sustancia que más daños genera a la sociedad en su conjunto por las problemáticas derivadas, que según la OMS (Organización Mundial de la Salud) son éstas:

 

  • Mayor probabilidad de conflictos y de violencia, especialmente en las relaciones de género
  • Accidentes de tráfico, que representan una de las principales causas de muerte prematura entre los jóvenes
  • Aumento drástico de las relaciones sexuales sin protección, dando lugar a enfermedades de transmisión sexual y/o embarazo precoz no deseado. 

 

Algunos datos relevantes

 

Hace 10 años, entre 2012 y 2013, se realizó en nuestro país una encuesta sobre consumo de alcohol y drogas en adolescentes, de la que se extraía que la edad de inicio en el consumo de alcohol se sitúa en los 13,9 años. El 83,9% de los estudiantes de entre 14 y 18 años ya había probado el alcohol, y el 74% de ellos decía haber bebido en el último mes. Esa misma encuesta, entre 2016 y 2017, ya situaba la edad de inicio en los 13,4 años.

 

¿Por qué los adolescentes empiezan a beber?

 

La adolescencia es un periodo especialmente frágil para los más jóvenes, ya que es la transición entre ser un niño y ser un adulto, y es una época de cambios tanto hormonales como físicos y psíquicos. Empiezan a salir con sus amigos y a relacionarse habitualmente fuera del entorno familiar, por lo que buscan identificarse con ciertos comportamientos y actitudes en determinados grupos sociales. Asimismo, es una época delicada ya que se sienten enérgicos, algunos buscan salir de las reglas establecidas y romper esas barreras de vergüenza e inseguridad en las relaciones con los demás y sobre todo con el sexo opuesto, y el alcohol es un recurso fácil al que acudir.

 

¿Por qué los adolescentes son más vulnerables al consumo de alcohol?

 

Es una pregunta con una respuesta sencilla, y es que su cuerpo no se ha formado aún ni física ni intelectualmente, todavía no son adultos y son muy influenciables por el entorno social en el que se mueven, o por lo que hayan vivido con sus progenitores. De hecho, si sus progenitores tienen o han tenido problemas con el alcohol, la probabilidad de que el adolescente desarrolle alcoholismo en una etapa temprana será mayor. 

 

Asimismo, al no haber desarrollado ninguna tolerancia hacia la bebida, la intoxicación y el coma etílico son más probables, aunque los daños más graves pueden producirse a nivel mental. En este sentido, dado que el cerebro todavía no ha ha adquirido completamente ciertas capacidades como el razonamiento, la capacidad de discurso o el procesamiento correcto de información, puede dar lugar a un adulto que no ha desarrollado sus capacidades mentales y sea todavía como un niño inmaduro sin habilidades para enfrentarse a la vida tal y como es.

 

Las señales de alarma para los padres

 

A nivel físico, serían las más evidentes, y es vigilar si al llegar a casa ha podido presentar los síntomas característicos de una borrachera: fatiga, quejas al día siguiente de malestar físico, ojos rojos o vómitos, además de haber alternado y llegado tarde a casa. En el plano de las emociones, es probable que presenten baja autoestima, tristeza sin motivo aparente, pérdida de interés en otras actividades agradables o cambios en el humor y la personalidad. En el ámbito familiar, predominará una escasa comunicación, aislamiento, mentiras repetidas y más disputas de lo normal, así como mayor hermetismo y secretos respecto a sus salidas con los amigos. A nivel escolar comenzarán las ausencias injustificadas a clase, un menor rendimiento académico, problemas disciplinarios y una actitud desafiante o negativa. Por último, en las relaciones sociales, cambios en la manera de vestir, tatuajes y piercings, amigos nuevos a los que no les interesa las actividades familiares o del colegio o problemas con la ley.

 

Factores de riesgo de alcoholismo en adolescentes

 

  • Baja tolerancia a la frustración. En este aspecto, la persona siente que no tiene habilidades suficientes para afrontar determinadas situaciones, sobre todo cuando las cosas no salen como piensa o imagina.
  • Inseguridad y baja autoestima. Tiene expectativas poco realistas sobre su propia persona, no tiene un buen concepto de sí mismo y tiende a sentirse inferior entre iguales.
  • Inestabilidad emocional. Se le hace complicado manejar sus emociones internas como la tristeza o los estados de incertidumbre y ansiedad, por lo que recurre al alcohol ya que no tolera esos sentimientos.
  • Dificultades en las relaciones personales y habilidades sociales escasas. Siente un intenso deseo de pertenencia y de poseer amigos y amigas a toda costa, disminuyendo su capacidad de poner límites de forma asertiva y saludable y usando el alcohol como un vehículo para tener un amplio círculo social.
  • Entornos conflictivos y acceso a la sustancia. Familia consumidora de alcohol y permisiva ante su consumo, amistades que normalizan los comportamientos antisociales o facilidad para recurrir a personas mayores de edad que les faciliten el alcohol, así como amistades consumidoras de drogas
  • Edad temprana de consumo ocasional que deriva en comienzo de hábitos y patrones de conducta disfuncionales.
  • Problemas académicos y fracaso escolar.

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